Se ofrecía con tres carrocerías distintas que compartían una misma configuración: un motor trasero refrigerado por aire tipo bóxer con tracción trasera. Resultó todo un éxito para todas aquellas personas que podían permitírselo en la época, y más adelante acabaría dando vida al Porsche 901, más conocido como 911 debido a una demanda interpuesta por Peugeot, algo en lo que entraremos próximamente en detalle.
Todo a mano
Echando un vistazo al vídeo, sorprende ver cómo trabajaban los mecánicos, con total ausencia de robots o elevadores los que introducían en su hueco los motores y cajas de cambio, un acabado de pintura con una aplicación muy distinta a la que podemos ver hoy día o incluso el ensamblado de la carrocería, cuyos paneles los ajustan los operarios a mano.
Te dejamos con seis minutos de historia audiovisual, donde descubrirás como se hizo una parte de la historia del automóvil.
Artículos recomendados