Esta decisión no se ha tomado de la noche a la mañana, como el propio Kogai ha explicado, la forma de seguir creciendo en el mercado pasa por concentrarse en siete productos que consigan satisfacer al público en general, y que le permitan a Mazda seguir con el actual crecimiento que experimenta el fabricante.
La decisión más lógica
Y por mucho que nos duela esta decisión, hay que reconocer que es la más sensata para los tiempos que corren en Mazda, la cual gracias a la gran estrategia de producto que está llevando a cabo ha conseguido dejar los números rojos en el olvido.
Solo queda esperar a que Mazda vuelva a sorprendernos con un auténtico mito rotativo para adolescentes como fue y será el RX-7 y RX-8.
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