Declaración oficial
Las últimas declaraciones de Sergio Marchionne confirman que Fiat se reposicionará con una gama basada en productos derivados de las familias 500 y Panda, como ya os comentamos hace poco, mientras que Lancia queda reservada como marca para Italia, cuya gama se compondrá única y exclusivamente del Ypsilon y sus derivados, léase el pequeño monovolumen urbano Musa.
Esta decisión condena definitivamente a una marca que permanecía en el limbo desde hace años, sin una gama definida y coherente, que basaba sus escasos productos en modelos de Fiat y que había abandonado completamente su tradición, tanto histórica como tecnológica.
El intento, estos últimos años, de completar una gama empleando modelos de Chrysler, como la última generación del Thema o el monovolumen Voyager sustituyendo poco más que los emblemas, no ha dado el resultado esperado, por lo que en breve también desaparecerán estos modelos, a los que seguirán el Delta actual, que recibía un pequeño refresco para el modelo 2014 y que tendrá una vida aproximada de dos o tres años, sin sustituto a la vista.
Las cifras actuales muestran unas ventas que se basan básicamente en el Ypsilon, copando el 74% de las ventas totales de la marca, mientras que tan solo el 20% de las ventas son vehículos destinados fuera de Italia, por lo que el grupo no apostará más por la firma que creó los vehículos destinados a los Rallies más legendarios, condenando, más que probablemente a Lancia a su desaparición.
Artículos recomendados