Esta segunda etapa del desarrollo que discurrirá en asfalto y en algún momento puntual de nuevo sobre tierra está diseñada para completar los 10.000 kilómetros de pruebas que se han puesto como meta en Peugeot Sport antes de que el coche empiece a ser vendido a los clientes a finales de este mismo año. Como es lógico, después de probar suspensiones, rigidez del chasis y otros elementos en tierra, estas pruebas en asfalto tendrán un final de prestaciones puras con motor y turbo como principales elementos a evaluar. De esta forma, el motor turboalimentado de 280 CV estará en análisis con sus 6000 rpm de potencia trabajando al máximo.
Los protagonistas muy preparados
Kris Meeke es como hemos dicho la principal novedad como piloto que se incorpora a esta segunda fase de pruebas: "Todavía tenemos que explorar algunas ideas y es muy emocionante trabajar en un proyecto como este. Me encanta cuando llegamos a este punto. Es muy interesante trabajar en un coche desde el principio y tratar de que sea ganador".
Por su parte, el noirlandés Craig Breen también está encantado con esta nueva fase del desarrollo: "Nuestro objetivo es hacer del 208 T16 el coche a batir en la categoría R5", objetivo que Breen tiene en un año donde está compartiendo esta función con sus apariciones en el ERC como piloto oficial de la marca donde marcha en segunda posición del campeonato por detrás de Jan Kopecky con el Peugeot 207 S2000, precisamente el vehículo al que el R5 espera dar noble relevo.
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