Por desgracia este tipo de altercados se están convirtiendo en algo más o menos habitual en el caso de Héctor Barberá, que ha sido condenado por el juzgado de instrucción número 16 de Valencia a pagar una multa de 3.600 euros tras ser detenido en la noche del martes en un control. Acusado de un delito contra la seguridad vial, en esta ocasión el piloto de MotoGP no dio positivo en la tasa de alcoholemia, por lo que ha comparecido en vista en un juicio exprés confirmando los hechos y asumiendo la sanción.
Demasiado habitual
Como ya hemos comentado, en 2012 se le retiró el carnet de conducir por un periodo de dos años y dos meses -sanción que no había cumplido todavía- por conducir en estado de embriaguez. Por aquel entonces, el piloto del Mundial de Motociclismo fue detenido por conducir de manera temeraria un coche de un conocido, llegando a saltarse varios semáforos. Al realizarle las pruebas de alcoholemia, la tasa de alcohol en sangre triplicaba la permitida y por ello pasó a tener antecedentes penales.
Pero aquí no termina la relación de Héctor Barberá con los juzgados. Dejando de lado sus dos percances con las leyes de tráfico, uno de los episodios más sonados del piloto valenciano fue en el mes de mayo de 2013, cuando fue condenado por malos tratos contra su ex novia después de un fuerte pelea entre él y su pareja sentimental en Jerez de la Frontera. En esa ocasión, Héctor Barberá fue condenado a seis meses de prisión que han sido conmutados por trabajos sociales al contar con antecedentes penales por la situación vivida en 2012.
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