Pocos cambios, pero importantes
No contará con muchas diferencias respecto a los modelos anteriores pero, a pesar de todo, las novedades que trae son importantes. Por ejemplo destaca el motor: usará la última evolución del Testastretta 11º DS que lleva en su interior ya la Monster 1200. La potencia será tal cual antes, es decir, 162 CV (casi nada), aunque ahora a las 9.250 rpm en lugar de a las 9.500 como antes. Esto se debe al trabajo que la marca de Bologna ha hecho en pro de la mejora del tacto y de las revoluciones en bajas y medias. El par motor sí que es superior.
Tecnológicamente hay que el ABS, el control de tracción y los diferentes modos de conducción que adaptarán la moto a los diferentes estados de carretera o de las ganas de "dar gas" de su piloto. La pantalla TFT, que irá montada sobre el tanque de combustible, tendrá por fin gráfico para medir la carga de gasolina, algo que no se encontraba en la anterior versión.
A nivel estético encontramos algunas diferencias: el faro delantero cambia y contará con luces LED, así como los nuevos intermitentes frontales, que ahora se ubican en unos protectores del radiador rediseñados. El silencioso del escape modifica ligeramente su diseño.
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