Nos tenemos que remontar a la vuelta 236 de las 312 programadas en Phoenix cuando el coche de Jimmie Johnson golpeó el muro por problemas en el neumático en la curva cuatro. Con este impacto, Johnson terminó en la posición trigésimo segunda, algo que sumado al sexto puesto final de Brad Keselowski en un afortunado final dejan la Copa Sprint Cup casi vista para sentencia.
Y es que la carrera en Phoenix fue memorable, ya que Kevin Harvick consiguió la victoria cuando nadie apostaba por él. De hecho, el piloto rompió una racha de 44 carreras sin conocer la victoria al superar a Kyle Busch en el penúltimo reinicio, acto que fue acompañado por una gran defensa sobre Denny Hamlin que terminó segundo tras la secuencia verde-blanca-cuadros y sobre el propio Busch.
El final de la prueba tuvo de todo, desde una venganza que Jeff Gordon se cobró por un incidente anterior con Clint Bowyer y que Brad Keselowski evitó por muy poco, hasta una batalla campal entre los equipos de Bowyer y Gordon después de que este último se bajase del coche, momento en los que los comisarios y personas presentes tuvieron que evitar la pelea entre ambos pilotos.
Además, con Harvick encarandosé hacia la bandera a cuadros, Greg Biffle fue presa del asfalto resbaladizo, provocando un accidente múltiple donde también participo desgraciadamente Danica Patrick, que pilotaba por delante de ellos tras un contacto con Jeff Burton en la penúltima vuelta y que realmente iba demasiado lento para cómo se estaba trascurriendo la carrera.
Keselowski a por el campeonato
Tras su sexto puesto por delante de Ryan Newman, que completó el top cinco a pesar de estar involucrado en el incidente final, Brad Keselowski tiene todo en su mano para conseguir el triunfo en la Nascar Sprint Cup Series 2012. El piloto de Penske con motor Dodge solo necesita terminar decimoquinto en la última cita del año para conseguir el título.
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