Los últimos episodios de Monza en el WSBK no han sido demasiado buenos y esto se ha convertido en un mal precedente. No hay que remontarse más que hasta 2012 para recordar el desastre de fin de semana que se vivió con el nuevo asfalto, los neumáticos y la lluvia como protagonistas. Sin embargo, centrándonos en el presente, en estos días se celebraba una reunión entre los responsables del circuito, los inspectores y oficiales de seguridad del WSBK, Igor Eskinja y Frank Vayssié, y el Director Deportivo de Dorna WSBK, Gregorio Lavilla.
Lo justo
Sobre esta reunión sólo ha trascendido lo justo aunque el propósito de la misma era buscar soluciones en un ambiente de cooperación entre todas las partes. El objetivo como ya hemos comentado es buscar el posible retorno de las competición del WSBK a la pista italiana en 2015, así como de otras competiciones de motociclismo, ya que desde el promotor se busca que estas modificaciones en la pista puedan servir para recuperar otras categorías nacionales e internacionales.
Sin embargo, el momento más importante de esta jornada fue la exhaustiva inspección al circuito por parte de los representantes de Dorna y de la FIM. De este estudio se sacaron algunas conclusiones entre las que destacan que debe aumentar la anchura del trazado para adecuarse a las altas velocidades que alcanzan en este circuito las monturas del Mundial de Superbikes y Supersport. Como consecuencia de ello, se planificarán las obras necesarias para conseguir la aprobación tanto de Dorna como de la FIA en relación al GP de Italia de F1.
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