Un debut aprobado por los pelos que sin embargo sirve para evidenciar lo que hemos hablado en alguna otra ocasión, organizar un rally del WRC es una tarea muy complicada. Tanto es así, que hoy nos toca volver sobre los dos países que han llamado con más fuerza a las puertas del campeonato, Brasil y China. Es curioso como al final todo se reduce a lo mismo y aunque se trata de dos mercados muy interesantes para las marcas a nivel de poder vender sus vehículos, tanto Brasil como China no cumplían con los estándares FIA y por ello de momento están muy lejos del WRC.
Logística pura y dura
Según cuenta la edición portuguesa de 'Autosport', los graves problemas y carencias en términos de logística han condenado a Brasil y China a seguir sin poder acoger una prueba del Mundial de Rallies. Comenzando por la cita brasileña, que a todas luces iba a estar auspiciada en el Rally de Erechim, lo cierto es que la zona elegida para realizar la prueba no da ninguna garantía en este término y a pesar de contar con los prestigiosos y diligentes organizadores del Rally de México en el staff de la prueba, finalmente ha quedado descartada.
Más sangrante es el caso del Rally de China. La propuesta realizada por el promotor local estaba muy lejos de los intereses de la FIA y del propio campeonato ya que se había propuesto una cita en 'el medio de la nada', en una región sin ciudades importantes cerca y con 1.600 kilómetros de distancia a un aeropuerto internacional de primer nivel. Las opciones de China de ingresar en el WRC pasan por realizar una prueba en una región razonablemente cercana con Pekín.
Fuente: Autosport
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