Nada más terminar la sesión clasificatoria, en la que Loeb consiguió su primera pole en el WTCC, el Príncipe Alberto, con un mono rojo, rodeado de guardaespaldas y en medio de una gran expectación, fue a felicitar al piloto francés, así como a subirse al Citroen C-Elysee WTCC que el equipo ha habilitado para pasear a VIPs.
Dos vueltas de infarto
Con Loeb al volante y el Príncipe Alberto como acompañante, dieron dos vueltas al circuito de Paul Ricard, tras las cuales el ilustre mandatario dijo que había sido una gran experiencia.
Fotos: Tamara Aller.
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